La comunidad está rebosante de alegría por su visita llena de oración, ¡y queremos escuchar tu historia!
Dios está sanando, y los testimonios nos ayudan a dar gracias por su bondad. Es una manera de animarnos mutuamente y fortalecer nuestra fe.
¿Has experimentado una sanación esta semana? ¡Cuéntanos!
El fin de semana pasado, nuestra comunidad parroquial celebró la finalización del primer nivel de formación de catequistas en la Catequesis del Buen Pastor, y tuvimos la gran bendición de que el Arzobispo nos acompañara a almorzar y nos animara a que este proyecto siga creciendo.
La Catequesis del Buen Pastor se fundamenta en una hermosa verdad: el niño ya tiene una relación con Dios antes de entrar al atrio y, al igual que nosotros, anhela conocerlo más plenamente y celebrar ese amor. En el atrio, los niños reflexionan sobre los misterios centrales de nuestra fe a través de las Escrituras y la rica vida litúrgica de la Iglesia, presentados de una manera que respeta tanto el desarrollo del niño como nuestra tradición sacramental. Los adultos actúan como guías y facilitadores, escuchando junto con el niño la Palabra de Dios.
Incluso las actividades prácticas tienen un propósito: fomentan la serenidad, la concentración, la reverencia y la responsabilidad gozosa por el espacio compartido.
Les pedimos que tengan presentes en sus oraciones a nuestros catequistas, asistentes y familias para que este ministerio continúe floreciendo.